sábado, 26 de noviembre de 2016

ROCKANROLERO DE RUANA Y SOMBRERO, DE BOYACÁ PA´ TODO EL MUNDO / Maria Paula Sarmiento



Rockanrolero de ruana y sombrero, de Boyacá pa’ todo el mundo


Frank Forero nació en Moniquirá, uno de los pueblitos más dulces de toda Colombia como él lo menciona, gracias al tradicional bocadillo y a uno de sus personajes favoritos, Jairo Aníbal Niño. Al preguntarle por su edad, sonríe tiernamento y pregunta ¿Me veo muy viejo?, y sin darle lugar al pensamiento responde suavemente Tengo treinta y uno, la flor de la vida. Aunque en teoría es administrador de empresas, y digo en teoría porque hitoda la carrera pero nunca se graduó, es la voz líder de Velo de Oza, una de las agrupaciones pionera de la carranga-rock en Colombia.

Gusta de la fotografía y de la natación, es apasionado por su familia y por su tierrita boyacense, de la cual solo da buenas referencias y habla con emoción. ‘Sí tuviera que escoger entre el rock and roll y la carranga, me quedó sin pensarlo dos veces con la carranga-rock, responde cuando se le pregunta por la música a la que se dedica.

Frank, su niñez y las primeras aproximaciones a la música
Con la voz entrecortada y no por sentirse nostálgico al recordar a su hijo de niño, sino porque a su mente llegan un sinfín de recuerdos únicos e inolvidables, don Orlando Forero cuenta que el pequeño Franklin siempre tuvo actitudes para la música aunque muchas veces no las demostrara. ‘En una ocasión, Frank ent a un convenio de música, y yo lo saqué porque aunque le había comprado la flauta y los libros nunca lo veía estudiando. Vaya lío en el que me metí,  cuenta entre risas. Aquel día la profesora se enfadó tanto que nunca más volvió a saludarlo, Frank era uno de sus mejores estudiantes y él no lo sabía. Frank no necesitaba ensayar ni dedicarse mucho, era muy pilo y aprendía rápidamente sus lecciones, por eso se convertió en la estrella de la familia.

Sentado junto a su padre y tomando lentamente algunos sorbos de café, Frank también recuerda algunas anécdotas de su infancia. Una vez con mi familia en unas fiestas y ferias en Moniquirá, me subí a la tarima, pedí el micrófono y comencé a cantar una canción que decía hecha el agua fresca en un jarrón. Las personas me miraban y se reian. En ese momento la pena no existía y yo me sentía inmensamente feliz. Tal vez su inclinación musical la debe a su padre, quien ocasionalmente interpretaba la guitarra y siempre ha sido amante de The Beatles y la buena música de los sesenta, y al que Frank solo se acercó una o dos veces a preguntarle cómo se hacían las notas musicales en el instrumento.

De artista anónimo a estrella de carranga-rock
A los trece años Frank ya tocaba guitarra y se daba sus mañas componiendo algunos temas, mientras debutaba en las fogatas y reuniones organizadas por sus amigos. Un día, en una de aquellas reuniones conformó Dúo ser, un grupo en el que la batería estaba hecha con tarros de metal, algo de costal templado y un par de radiografías; en él, tocaba la guitarra y cantaba. Por algún tiempo, abandonó la música aunque no se desli del todo de ella pues seguía asistiendo a toques y conciertos. Recuerda que en alguna ocasión con sus amigos fueron a rock a la plaza, un festival musical realizado por la Alcaldía de Tunja, donde se buscaba fomentar el arte y la cultura en los jovenes.

Ese día tocaron un par de bandas, pero con claridad recuerdó a Jorge Zea y su grupo Braxis. Cuenta, aún asombrado por el talento de aquel joven, como quedó boquiabierto al ver su presentación en el escenario. Desde ese día, Zea se convirtió en una de sus más grandes motivaciones musicales. Él tenía claro lo que era el power, y yo por eso quise ser como el, afirma Frank.

Oscar Castillo, uno de los amigos más cercanos de Frank, cuenta que lo conoce desde el jardín cuando de niño lo veía y lo asemejaba a la tortuga Franklin, un muñequito de una serie animada que veía de pequeño . ‘Aunque en la universidad nos topamos un par de veces, fue gracias a la música que luego nos volvimos amigos´, menciona Castillo. Ambos trabajaron en Supermonk, un proyecto musical en el que solo cantaban sencillos de la autoría y composición de Frank, que después de algun tiempo fracaso debido a las distintas ocupaciones de los integrantes de la banda. Fue a como gracias a dicha iniciativa, Forero dió sus primeros pasos a lo que hoy conocemos como Velo de Oza.

 Velo de Oza
Sostengo a menudo que, la carranga no es un punto de llegada sino un punto de partida, comenta el maestro Jorge Velosa cuando se le pregunta acerca de Frank Forero y Velo de Oza. Algunos expertos señalan que además de llamar la atención del público por su excelente puesta en escenla agrupación Velo de Oza también se ha caracterizado porque es la primera banda que en el mundo incorpora el requinto, un instrumento similar a la guitarra pero de menor tamaño, el cual posee doce cuerdas y es esencial para la carranga, con géneros como el rock, el hard rock, el ska y el punk.

‘Cuando nosotros creamos Velo de Oza en 2004, en honor a Jorge Velosa y sus carrangueros, explica Frank, tenía miedo de conocerlo porque no sabía a él le iba a gustar lo que nosotros estábamos proponiendo, y más n, me daba miedo perder la admiración hacía él. Según Frank, en él siempre ha existido la idea de poder cambiar el mundo en la medida de lo que le sea posible. Además, no deja de insistir en que la música es ese puente a través del que puede transmitir y generar un mensaje a una audiencia. Esa es una de las razones por las que Velo de Oza ha logrado cautivar la atención del público. La carranga-rock es la fusión perfecta, pues en ella se combinan el rock and roll, que es la pasión y el power, y la carranga, que es el amor por la tierrita, el amor por Boyacá, menciona Frank.

Velo de Oza también se ha destacado por su enérgica y divertida puesta en escena que incluye el humor de la copla popular y la fuerza del show rockero. Pero, ¿qué sería de Velo de Oza sin la ruana y el sombrero? Velo de Oza sin la ruana y el sombrero es como Boya sin la tierrita afirma Frank. Por eso, uno de los propósitos más grandes de ésta agrupación es llevar y transmitir a través de la música la cultura boyacense que tanto los identifica.

Luego de haber pasado por escenarios como el de los Premios Shock en 2009 y el de Rock al parque en 2010, Velo de Oza logró grabar su primera producción discográfica titulada Sumercé. En ella, se incluyeron canciones clásicas del repertorio del maestro Jorge Velosa y algunas canciones inéditas de la autoría de Frank Forero. Velo de Oza actualmente está pasando por un momento complicado porque todos vivimos en ciudades diferentes y reunirnos a ensayar ha sido muy difícil. Sin embargo, es un proyecto que ha estado fuerte y ha dado muchos frutos, cuenta Frank.

Sueños cumplidos y futuros proyectos de Frank
Uno de nuestros mayores sueños a futuro es poder llenar estadios y lograr que la gente se reúna a bailar y a  pogear con nuestra música”, responde Frank cuando se le pregunta acerca de los planes y sueños a futuro que tiene Velo de Oza. Edmanuel Pérez, master control en Boyacá Radio, una de las emisoras con mayor sintonía en Boyacá, menciona que no está lejana la posibilidad de que ese sueño pueda hacerse realidad. Son unos guerreros, y a pesar de que la competencia es brava, han sacado muy en alto el nombre de nuestra tierra boyacense, afirma con emoción rez.

Después de cinco años, Velo de Oza han logrado crear un estilo propio, que complementado con un sonido autentico y vanguardista, se posesiona cada día más en la escena del rock colombiano. Mi hijo es una promesa musical, y no hay cosa más linda que ver a los hijos realizados, menciona don Orlando Forero entre lágrimas.

Hablando más sobre sus aspiraciones personales, Frank menciona que a futuro se ve con una familia. ‘Algo que quiero hacer algún día es adoptar. Quiero tener una familia pero nunca he pensado en casarme, responde. Lo ilusiona el poder viajar por todo el mundo aunque manifiesta que nunca quiere irse de Tunja. ‘Sí yo me compró una mansión, me la comp en Boyacá, por qué Boya es Boyacá y lo demás es loma, dice entre risas.

Escrito por: Maria Paula Sarmiento

No hay comentarios:

Publicar un comentario